
Mi noche duerme a tu vera
y con un cirio encendido,
cargo la cruz a tu olvido,
por que amarte no quisiera.
Libo a la mar los descuentos,
de un amor que hoy es eco.
Llevo un cuchillito clavado,
que aún arde en mis senos.
Lino puro fue la sabana,
que te cobijó en mi nido.
Hoy sangra mi manto herido,
Son los ecos de tu olvido.
Más si olvidarte pudiera,
Yo te haría un crucifijo
de nácar y de madera,
para que arda en tu pecho,
la noche que olvidar quisiera
Arrepentimiento, eso nunca,
prefiero vivir el tormento.
Que no se borre esa noche,
Aunque, viva los descuentos.
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