Z usurros de amor llevaba el viento en epílogos de esperanzas.
U ultrosos lirios del momento, que acechaban mi confianza.
L a brisa se puso altanera y mi cielo y mi Braganza.
A trevida como eres te espero, en mi suelo, en mi Bonanza.
Y tú que rasgaras el sueño, de mis versos y mi adulanza.
U ultrosos lirios del momento, que acechaban mi confianza.
L a brisa se puso altanera y mi cielo y mi Braganza.
A trevida como eres te espero, en mi suelo, en mi Bonanza.
Y tú que rasgaras el sueño, de mis versos y mi adulanza.
M uere el pasado
agorero, ese de tu adivinanza.
A taviado con palma y cencerro de las que trae tu elegancia.
R eza por mi cada noche, yo seré tu verbo yo seré tu usanza.
L uces quiere mi verbo, para aprender de tu amor y prestancia.
E ntregame entonces recuerdos que arrastren vidas de infancia.
N o para morir en el encierro, de tu vida o verbolanza.
N i siquiera en él no me muero por no tener tu arrogancia.
E ntregame entonces mujer tu cielo, que yo marcare tu distancia.
A taviado con palma y cencerro de las que trae tu elegancia.
R eza por mi cada noche, yo seré tu verbo yo seré tu usanza.
L uces quiere mi verbo, para aprender de tu amor y prestancia.
E ntregame entonces recuerdos que arrastren vidas de infancia.
N o para morir en el encierro, de tu vida o verbolanza.
N i siquiera en él no me muero por no tener tu arrogancia.
E ntregame entonces mujer tu cielo, que yo marcare tu distancia.
Harry Jagembert, a
la diosa del amor. Zulay Moscosso


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